Contenidos
Primera Parte
¿Qué son las TIC?
Segunda Parte
Internet, mercados y acceso
Tercera Parte
Las políticas y la reglamentación de las TIC e Internet a nivel nacional
Cuarta Parte
Aspectos específicos relativos a las políticas sobre Internet y su regulación
Quinta Parte
Apéndice
Organizaciones Activas en TICs
Glosario
Bibliografía
1.3. Involucramiento en las políticas TIC

- Un mundo globalizado y las redes
- ¿Entonces, qué debemos hacer con las nuevas tecnologías?
- Actúe ahora, antes que sea demasiado tarde

¿Por qué nosotros como ciudadanos debemos involucrarnos en la elaboración de políticas TIC? La respuesta obvia es que, como hemos argumentado, las TIC son tan importantes para la sociedad contemporánea que continuamente nos afectan a todos de las más diversas maneras. Así, por ejemplo, si un gobierno decidiera promover el software libre, muy probablemente obtendríamos los beneficios (mayor seguridad, bajos costos, fácil adaptación a las condiciones y necesidades locales, etc.). Y esto ocurre porque al extenderse su uso por toda la sociedad, se rompería el monopolio de Microsoft y su formato de archivos y en consecuencia nuestras vidas mejorarían. Si un gobierno introdujera una nueva forma de censura en Internet o no garantizara el derecho ciudadano a la privacidad, entonces también sufriríamos las consecuencias de dicha decisión. Si la compañía telefónica mantuviera artificialmente altos los precios de la banda ancha o se negara a introducir una tarifa plana de bajo costo para el acceso por módem, estaríamos entonces obligados a un pago excesivo por el acceso a Internet al igual que todos los demás usuarios. Si no se alienta u obliga por regulación a las compañías de telecomunicaciones a ofrecer sus servicios en las zonas rurales, los habitantes de estas zonas tendrán que hacer uso de servicios de telefonía móvil más costosos. Si los gobiernos no legalizan las operaciones de Internet inalámbrico, los agentes de desarrollo y trabajadores comunitarios de los países "desconectados" no tendrán la posibilidad de beneficiarse del poder de la comunicación on-line y del acceso a información. Gracias a Internet podemos escuchar las voces locales en todo el mundo. Sin embargo, si las políticas y reglamentos restringen su acceso, el alcance de éstas también se verá limitado.

Estas razones basadas en el interés personal no son las fundamentales. Existen otras razones que tienen relación con la naturaleza de la sociedad global. Si deseamos promover la justicia social, entonces las políticas TIC serán un factor clave en esta batalla, y no podemos permitirnos el lujo de permanecer ajenos a este proceso de formulación de políticas.


Un mundo globalizado y las redes

La globalización no es únicamente un eslogan; constituye una realidad histórica. Vivimos en un mundo que se ha transformado enormemente en los últimos 15 ó 20 años. Si bien la economía global ha existido durante siglos bajo formas de colonialismo y comercio internacional, esta última ha sido una década de expansión sin reglas. La nueva economía ha sentado sus bases en el libre comercio, la posibilidad de invertir sin restricciones, la desregulación, los equilibrios presupuestarios, la guerra a la inflación y los procesos de privatización de empresas e infraestructuras estatales. Al mismo tiempo, se han eliminado las restricciones a los mercados financieros. La gran cantidad de operaciones de fusión y de adquisición de empresas ha hecho que muchas industrias estén dominadas por unas pocas multinacionales y que las pequeñas compañías locales sean forzadas a subordinarse a o depender de las más grandes. Las TIC han sido una parte fundamental de este proceso. Sin la inmediatez de las telecomunicaciones globales, los mercados financieros globales no existirían; tampoco podrían las compañías coordinar sus estrategias de producción a nivel mundial. Actualmente la competencia entre compañías depende de tales comunicaciones globales, al igual que la producción de nuevas ideas y la investigación que se realiza en las universidades, institutos privados o en los laboratorios de empresas. Si bien no podemos afirmar que las TIC han originado estos cambios radicales, sí es cierto que han sido una condición previa para que éstos se produzcan y ahora juegan un papel fundamental para el funcionamiento de la economía global.


En su obra de tres volúmenes sobre la era de la información, Manuel Castells1, ha sugerido que esta forma de capitalismo moderno globalizada, desrregulada y privatizada no se basa solamente en las TIC, sino en la forma de organización social permitida por éstas: las redes. Una sociedad en red se describe como "un planeta organizado a partir de las redes de telecomunicación y de computadoras que están en el centro de los sistemas de información y de los procesos de comunicación"2
Esta dependencia del poder de la información nos afecta a todos. Además, "la disponibilidad y uso de las tecnologías de la información y la comunicación son un prerrequisito para el desarrollo económico y social mundial. Son funcionalmente equivalentes a la electricidad en la era industrial". Castells llega incluso a afirmar que las TIC permiten que las naciones "den un salto hasta etapas superiores en el crecimiento económico mediante su capacidad de modernizar los sistemas de producción e incrementar la competitividad de manera mucho más acelerada que en el pasado"3
Si bien se coincida o no con el optimismo de Castells ante las posibilidades de desarrollo social ofrecidas por las TIC, lo cierto es que sus razones demuestran con claridad que este nuevo sistema económico y social es a un tiempo enormemente productivo pero también causante de una mayor marginación. Las cosas y las personas que no son necesarias son dejadas de lado. Aquellos que no forman parte del sistema de redes quedan excluidos y obligados a sobrevivir marginalmente, en una situación de impotencia y pobreza. Mientras que los poderosos utilizan las redes para traspasar las barreras del tiempo y del espacio, las grandes mayorías del planeta no pueden hacerlo. Las personas, los trabajadores y los ciudadanos no se relacionan en su vida cotidiana a través de una red mundial sino que funcionan a través de una red de relaciones humanas a nivel local. La conclusión es evidente: se hace necesario utilizar las redes de una manera novedosa que vaya en beneficio de las personas y no para el funcionamiento efectivo del mercado financiero internacional y de las compañías multinacionales.4
Si los sistemas globales en red son la nueva base del poder, y si los TIC son los fundamentos técnicos de la globalización, se convierten en terreno de lucha. El mayor desafío consiste en adaptar estos medios para convertirlos en la base técnica que asista en la lucha contra el impacto negativo de la globalización y por la justicia social. Quienes permanecen dentro de la sociedad en red y tienen acceso a los sistemas que la hacen funcionar serán también capaces de luchar por su transformación. Los excluidos encontrarán muchas más dificultades.

Yoshio Utsumi, Secretario General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (co-organizadores de la CMSI), en su discurso en la Asamblea General de la ONU el 17 y 18 de junio de 2002: "Por supuesto, las personas no pueden vivir sólo de información, pero nos queda muy claro que, para bien o para mal, la humanidad está ahora ingresando a una era en donde las actividades basadas en la información constituyen la parte más grande del PBI (ingresos nacionales). La información es la clave de las ventajas competitivas, tanto para el mundo de los negocios como para los Estados modernos. En consecuencia, es más urgente que nunca que construyamos una infraestructura básica de telecomunicaciones, que desarrollemos recursos humanos capaces y que hagamos el mejor uso de las tecnologías de información en cada aspecto de las actividades humanas. Los beneficios de las tecnologías de la información y la telecomunicación deben extenderse a todos los ciudadanos del mundo. La brecha digital debe ser superada hasta convertirla en una oportunidad digital".

Fuente: http://www.rthk.org.hk/mediadigest/20020715_76_33709.html


¿Entonces, qué debemos hacer con las nuevas tecnologías?

¿Que significado tiene esto en términos prácticos? Quiere decir que deben usarse las TIC para realizar varias cosas. En primer lugar, para distribuir información alternativa de manera novedosa para que llegue a millones de personas inmediatamente y sin las tradicionales limitaciones impuestas por la distancia. En segundo lugar, para crear nuevas maneras de organizarse y coordinar, nuevas estructuras y modos de operación. En tercer término, para potenciar nuevas formas de solidaridad entre aquellos sin poder; y nuevas formas de compartir experiencias y de mutuo aprendizaje. Y por último, para incorporar a más y más personas en estas redes alternativas globales.

Las personas ya están viviendo este proceso. La Web permite que cualquier persona publique noticias e información, y los efectos de esto pueden ser vistos en todas partes, no solamente en los millones de sitios de la Web a los que cualquier persona puede acceder. Los poderosos no pueden continuar diciendo mentiras y quedar tranquilamente impunes. Por ejemplo, cuando un político justifica una guerra basándose en mentiras, aparecerán de inmediato versiones alternativas en las miles de listas de correo electrónico, sitios Web, blogs y sitios de radio y televisión en Internet. Los sitios Web como los Indymedias (medios de comunicación independientes) proporcionan fuentes de información alternativa e instantánea que están disponibles para cualquiera que desee participar con noticias interesantes y donde la información, la opinión y el debate coexisten. La disponibilidad de la información es instantánea en la Web. Ello obliga a los medios de comunicación tradicionales, como es el caso de los principales medios de prensa y TV, a responder con un cambio en sus maneras de recopilar información pero demostrando que al competir por exclusivas momentáneas y primicias, sus noticias e informaciones están todavía controladas por los editores, los directores y con frecuencia, por los propietarios de los medios. La contrainformación en Internet suele ser gratuita y permite que otros puntos de vista sean escuchados.


Pero no solamente cambia el flujo de información. La forma en que trabajamos juntos también está cambiando. Las nuevas herramientas posibilitan nuevas formas de organización que prescinden de las jerarquías verticales, las estructuras formales y rígidas y las prácticas burocráticas arraigadas que antes permitían que algunos pocos controlaran los flujos de información y también las estructuras. Una lista de correo facilita el envío de un mensaje tanto a cientos o incluso a miles de personas, como a una sola. Al organizarse las actividades a través de una lista, se dispone de la información completa y no solamente de información arbitrariamente seleccionada. Así, una coalición de activistas deja de ser sólo un pequeño grupo de representantes que asisten a una reunión semanal, sino que se extiende a cientos de personas que pueden expresar sus ideas. Cualquier campaña que llame a manifestarse en masa o a protestar por un juicio político puede involucrar rápidamente a miles de personas en cuestión de semanas; movilizaciones que antes habrían costado meses o años para organizarse. Ello implica que la organización de movimientos de base permite una mayor participación de personas, pero también que cualquier estructura política surgida de esta manera podría ser menos estable que las del pasado. Una red puede surgir para desarrollar una campaña en particular, logrando involucrar a docenas, cientos o miles de personas, para luego disolverse y transformarse en otra estructura al darse por finalizada la campaña que la inspiró.

Un sindicalista comenta sobre el uso del correo electrónico.

"Antes la información llegaba por fax a la oficina del sindicato y yo nunca estaba enterado de lo que estaba ocurriendo. Si yo hacía el esfuerzo de ir a la oficina, podía a lo mejor encontrar todavía el fax en el mural de anuncios, pero por lo general éste se había perdido o lo habían tirado a la basura, o alguien se lo había llevado para leerlo en su casa, etc. Cuando empezamos a usar el correo electrónico en la oficina, lo primero que hacía al llegar era buscar los mensajes nuevos en mi computadora. Ahora que todos estamos conectados a la red, tengo copia de todo lo que llega a nuestra oficina local. Puedo hacer comentarios a través de la lista y podemos discutir antes de sentarnos a la reunión. De esta manera todo se agiliza y es menos aburrido. Ahora tengo demasiada información. Es exactamente lo contrario de lo que ocurría antes".

Fuente: Comunicación personal

Un desafío para quienes trabajan por la justicia social en la era de la globalización es encontrar la manera de operar a escala mundial a fin de vincular a las personas y comunidades de diferentes países por causas que afectan a todos por igual. Además del correo electrónico y las listas de correo, existen foros en la Web, grupos de noticias, intranets, espacios de trabajo en grupo online, Webs, blogs, videoconferencias, servicios de mensajes instantáneos y toda una serie de nuevas herramientas con soporte de nuevas tecnologías que aumentan las posibilidades de colaboración a escala internacional, nacional o local hasta niveles ilimitados. Del mismo modo que la injusticia se ha organizado a nivel mundial, la lucha contra ésta debe ser también global y no solamente local. Ello quiere decir que las personas de los países ricos pueden aprender de los ciudadanos de países con menos ingresos y viceversa. Desde luego que las TIC no son un sustituto para la interacción cara a cara, pero cuando esto no es posible puede ser una alternativa. Y muchas veces facilitan el estrechamiento de lazos en la comunicación humana al congregar a las personas. Sin embargo, para poder usar las TIC de esta manera, debe ser posible a acceder a ellas, y la mayor parte de la humanidad no pueden hacerlo por el ahora. El acceso a las TIC para todos es, pues, una de las preocupaciones clave de los ciudadanos comprometidos. Constituye un aspecto esencial de las políticas TIC, un tema fundamental para todos.

Las nuevas tecnologías ofrecen enormes posibilidades para incrementar la libertad de las personas y la justicia social. El origen de Internet como una forma de colaborar sin necesidad de un control centralizado, la convierte en una excelente herramienta para ello, y debido a que la Internet ha sido desarrollada de manera no reglamentada sobre la base de la colaboración, no está controlada. Todavía no, pero no es probable que esta situación dure por mucho más tiempo. De hecho, está amenazada por los gobiernos y las compañías multinacionales a través de la legislación, la regulación, el control de los monopolios, las presiones legales y las restricciones de la propiedad intelectual. Dentro de poco tiempo las nuevas TIC dejarán de ser una novedad y podrían dejar de gozar de la libertad que hoy en día las caracteriza. Podríamos vernos despojados de las posibilidades que ellas ofrecen, a menos que participemos activamente en el inevitable proceso de regulación que toda nueva tecnología experimenta.

 

Ejemplos de campañas mundiales que han utilizado las TIC

La campaña internacional por la prohibición de las minas terrestres constituye un ejemplo pionero del uso de Internet para llegar a una audiencia mundial y congregar a una coalición de diversas ONG. La campaña culminó en 1997 con un acuerdo internacional que prohibió el uso de esta clase de armas.

Fuente: http://www.icbl.org/lm/1999/; http://www.globalpolicy.org/ngos/governance/landmines/0925bangkok.htm

A partir del año 1996, Amnistía Internacional ha organizado campañas por los derechos humanos en Nigeria para ejercer una fuerte presión sobre la dictadura de ese país. Recientemente estas campañas contribuyeron a salvar la vida a mujeres sentenciadas a muerte por lapidación según los preceptos de la ley islámica. Con este fin, fueron ampliamente distribuidas numerosas peticiones por correo electrónico.

Fuente: http://www.amnesty.org/ailib/intcam/nigeria/; http://www.cnn.com/2002/WORLD/africa/06/05/nigeria.amnesty/


Actúe ahora, antes que sea demasiado tarde

Es momento de actuar ahora, cuando todavía no está todo decidido. Si esperamos a que las restricciones a las TIC se consoliden, será mucho más difícil deshacer las políticas implementadas que crear unas buenas políticas desde el principio. Las políticas varían de país en país, al igual que las prioridades; y en especial entre países ricos y pobres. En los países de menores ingresos donde las TIC están menos desarrolladas, las cuestiones clave son el acceso para las grandes mayorías y las restricciones aplicadas, como los filtros de Internet y los recortes a la libertad de expresión. En los países desarrollados, muchos de estos temas ya han sido decididos tales como el acceso telefónico, o la larga de tradición de no aplicar censura. Pero surgen nuevas cuestiones a medida que se imponen nuevas restricciones: la privacidad, la censura, las restricciones de la propiedad intelectual, la banda ancha, los teléfonos celulares 3G, la conectividad inalámbrica, los monopolios de infraestructuras, la concentración de los medios, etc. Las nuevas pugnas por imponer el poder de los gobiernos y las multinacionales se extenderán inevitablemente al resto del mundo; de manera que las personas de los países menos desarrollados deben implicarse activamente en estos temas, puesto que su futuro será decidido por otros.

Pues bien, ¿por qué debemos interesarnos en las políticas TIC? Porque la manera en que las TIC se desarrollen ejercerá un fuerte impacto en las posibilidades de trabajar por la justicia social y el desarrollo sostenible. Si no tomamos parte activa en la formulación de políticas TIC no podremos opinar sobre el desarrollo y el futuro de nuestras sociedades.

 

Comunicaciones inalámbricas

El uso de la comunicación inalámbrica para conectarse a Internet es una Tecnología de la Información y Comunicación que está ganando terreno rápidamente. Constituye otro ejemplo de un sector liberado que todavía no está totalmente regulado y que podría verse más controlado en un futuro. El departamento de defensa de los EE.UU. ya se está quejando de que los protocolos 809.11 utilizan un ancho de banda que es necesario para los militares. Lawrence Lessig sostiene que la comunicación inalámbrica debe de estar disponible para todos y que los usuarios saldrán perdiendo si se somete ésta a un control, o si se procede a su venta, restricción y regulación.

"El Wi-Fi es el primer ejemplo de éxito de esta tecnología de espectro compartido. El gobierno ha permitido el uso del espectro 'sin licencia' en los segmentos más delgados de las bandas de espectro. La familia de protocolos 802.11 ha saltado estas finas capas para proveer servicios de data sorprendentemente robustos. Estos protocolos se basan en una versión restringida de la tecnología de espectro expandido. Aún con sus limitaciones esta modalidad de tecnología está en pleno furor.

Y esto es sólo el principio. Si la Federal Communication Commission accede a liberar un espectro mayor para estos experimentos, no existirán límites para el potencial de las tecnologías de comunicación inalámbrica. En un momento en que la competencia por la banda ancha sigue su carrera imparable, la utilización de los campos comunes de un espectro para invitar a nuevos competidores es una estrategia atractiva para los formuladores de políticas.

Source: 'Wireless Spectrum: Defining the 'Commons' in Cyberspace', http://www.cioinsight.com/article2/0,3959,1151656,00.asp

 


1Castells, M. La Sociedad Red, Fin de Milenio y El Poder de la Identidad. 1996-2000.

2Information Technology, Globalization and Social Development", 1999.. Disponible en castellano en: http://www.unrisd.org/unrisd/website/document.nsf/0/F270E0C066F3DE7780256B67005B728C?OpenDocument&cntxt=F9DE1&cookielang=es#top

3Ibid.

4Este argumento queda explicado en La Sociedad Red (2000), donde Castells desarrolla el concepto del "espacio de los flujos" como algo distinto del tradicional "espacio de los lugares".

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