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La Asociación para el Progreso de las Comunicaciones - Internet y TIC por el Desarrollo y la Justicia Social

Contenidos
Primera Parte
¿Qué son las TIC?
Segunda Parte
Internet, mercados y acceso
Tercera Parte
Las políticas y la reglamentación de las TIC e Internet a nivel nacional
Cuarta Parte
Aspectos específicos relativos a las políticas sobre Internet y su regulación
Quinta Parte
Apéndice
Organizaciones Activas en TICs
Glosario
Bibliografía


  19. Propiedad Intelectual
 

- 19.1 ¿En qué consiste la propiedad intelectual?
- 19.2. Modalidades de protección de la propiedad intelectual
- 19.3. La protección de la propiedad intelectual y la sociedad de la información
- 19.4. Protección de la propiedad intelectual en los países en desarrollo
- 19.5. Conocimientos indígenas


19.1 ¿En qué consiste la propiedad intelectual? 1

La propiedad intelectual (PI) es, al igual que las ideas o innovaciones, un bien intangible que puede ser poseído en muchas partes del mundo de la misma manera en que se pueden poseer las cosas tangibles como un auto o una parcela de tierra. El objeto intangible puede ser una obra escrita, dibujada, diseñada, inventada o pronunciada y puede haber sido creada por uno mismo o por encargo a terceros. Al igual que en las propiedades tangibles, este objeto se puede comprar, vender, intercambiar o ceder como propiedad intelectual; asimismo el uso que otras personas le den puede ser controlado. Sin embargo, para poder disfrutar de los derechos de propiedad intelectual sobre un objeto, es necesario distinguir el bien intangible de otros objetos similares. Existen diversas perspectivas de la propiedad intelectual y muchos opinan que los regímenes actuales de propiedad intelectual requieren de un cambio. Mientras algunos opinan que los regímenes deberían ser más estrictos en las normas que rigen a la propiedad y el control de las ideas, otros creen que debe producirse una transformación fundamental de los derechos de PI para asegurar un acceso público equitativo y estimular las innovaciones. Algunos incluso opinan que la PI debería ser eliminada por completo.

Los inventos de la mente, o ideas, son bienes muy especiales. Todas las culturas están fundadas en la acumulación de gran cantidad de ideas y conocimientos pasados. El conocimiento y las ideas constituyen la base de la vida y las pasiones de los seres humanos, en casi todas las áreas de la actividad humana, desde las artes, la medicina y la educación hasta la agricultura y la industria.

Los derechos de propiedad intelectual (DPI) surgieron en el mundo industrializado como una manera de mediar y controlar la circulación de conocimientos y como un medio para mantener un equilibrio entre los derechos contrapuestos de los diferentes grupos implicados en la generación y uso de cualquier idea con cierto valor económico. Los DPI se fundan en la premisa de que los creadores o autores de ideas tienen derecho material a una justa remuneración por su esfuerzo y un derecho moral a no ver sus ideas deformadas.

Sin embargo, las ideas no son sencillamente un producto de los individuos o las corporaciones. En la mayoría de los casos, éstas se basan en las tradiciones, la sabiduría colectiva y el entendimiento de los grupos sociales y las sociedades. En ocasiones se basan en unas creaciones y procesos naturales que han requerido millones de años en evolucionar. Por consiguiente, la sociedad en general tiene un derecho social a utilizar las ideas en beneficio del bien público, especialmente si éstas son la clave del bienestar social y físico.

Los DPI son un intento de mantener en equilibrio estos derechos: morales, económicos y sociales.

La propiedad intelectual se justifica en el hecho de que protege las innovaciones y permite a las personas generar beneficios a partir de la venta de sus ideas. Por lo general la expresión "propiedad intelectual" se utiliza como un término legal para indicar cuatro diferentes clases de protección que puede darse a la propiedad intangible:

  • Las patentes
  • Las marcas registradas
  • Los derechos de autor o copyright, y
  • Los secretos comerciales.

Las reglas para la protección de la PI, como el ámbito de protección y los requisitos necesarios para obtenerla, se establecen y hacen cumplir mediante leyes y reglamentos promulgados por los gobiernos nacionales. Aunque existen variaciones en cada una de las leyes nacionales de PI, los principios básicos son generalmente los mismos. Por lo general, el poseedor de la PI es responsable de documentar cualquier violación a sus derechos a fin de hacerlos cumplir.

Historia

La noción de propiedad intelectual fue desarrollada en la Convención de París para la Protección de la Propiedad Industrial (1883) y en la Convención de Berna (1886), donde quedaron sentadas las bases para la ley internacional de la PI. Se introdujeron entonces los conceptos de respeto a los derechos de autor y los derechos automáticos sin necesidad de registro por un período máximo de 50 años después de la muerte del autor. La revisión de la Convención de Berna (1928) añadió el concepto de derecho moral, como el derecho al reconocimiento por el trabajo y a no ser menospreciado. También en Berna, en 1996, se incluyó a los medios digitales en el marco de los derechos existentes. En el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (acuerdos ADPIC) que formaba parte del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994, los derechos de PI para las obras individuales se extendieron a las creaciones intelectuales a fin de establecer derechos de autor para el software. Surgieron entonces, en Europa principalmente, los actuales regímenes de propiedad intelectual que posteriormente han sido adoptados por el resto del mundo.

Instituciones internacionales que tienen algún rol

Existe una serie de acuerdos y tratados internacionales que buscan armonizar las leyes nacionales sobre PI de diversos países. La mayoría de estos acuerdos están bajo la cobertura del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) de la Organización Mundial del Comercio (OMC) que establece estándares para la protección de la PI entre los países miembros de la OMC. Los miembros pueden utilizar los mecanismos de la OMC para hacer cumplir la protección de la PI que garantizan estos tratados. La Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) también tiene la misión de administrar los tratados y hacer cumplir la ley de propiedad intelectual en el mundo. También administra otros acuerdos internacionales sobre PI que incluyen el Tratado sobre Derecho de Autor y el Tratado sobre Interpretación o Ejecución y Fonogramas que obligan a los países firmantes a penalizar a los violadores de las tecnologías que protegen los trabajos con derechos de autor. Las leyes que rigen para las patentes son de ámbito nacional, pero los acuerdos como el ADPIC garantizan el alcance internacional de dichas leyes.

En la práctica, lo que se establece como norma en los EE.UU., y últimamente también en la Unión Europea, es frecuentemente copiado en otros países. Por ejemplo, en Corea. "la oficina coreana de la propiedad intelectual ha implantado las Patentes de Negocios en su sistema de patentes mediante la adopción de las directrices estadounidenses para la concesión de patentes a pesar de que... existen "principios legales distintos".2 Como ocurre con muchas otras cuestiones, los novedades sobre la PI provenientes de los países económicamente dominantes tienden a determinar las tendencias mundiales.


Tendencias actuales de los DPI

En las últimas décadas, tres tendencias han emergido: las corporaciones figuran como las propietarias clave de los materiales sujetos a derechos de autor; el ámbito de aplicación, profundidad y duración de los derechos se ha incrementado enormemente, puesto que en la actualidad se incluye no solo el trabajo intelectual sino también a formas de vida animal y vegetal; los propietarios de los derechos de autor manejan un impresionante arsenal de instrumentos que les permiten hacer cumplir sus derechos a nivel nacional e internacional.

Los DPI han sido utilizados tradicionalmente por las industrias culturales para reforzar su control sobre las "ideas" y "productos", pero las amenazas que se ciernen sobre la posibilidad de realizar "copias" en la era digital han vuelto a poner en primer plano los DPI y se han incrementado las inversiones para dar una mayor importancia a la PI. La economía basada en el conocimiento considera como propiedad intelectual a cualquier contenido que sea producto de una manipulación digital. En términos técnicos, podríamos incluso considerar que los mensajes de correo electrónico pueden ser PI. Entre los factores que han contribuido a consolidar el régimen mundial de la PI de mercado podemos incluir: el recorte de beneficios en la era de la convergencia de productos y tecnología; los bajones económicos del sector de telecomunicaciones y de la empresa virtual (puntocom); y las amenazas reales o imaginarias a la rentabilidad de las corporaciones por causa de la piratería que utiliza la tecnología de manera subversiva como el MP3 y el establecimiento del intercambio doméstico de archivos musicales en red basados en peer-to- peer (P2P) de Napster.

Los DPI han afectado el acceso al conocimiento disponible en el dominio público y a los trabajos protegidos por derechos de autor; se han limitado legítimas oportunidades de apropiación de la cultura al tiempo que el aprendizaje, la creación y la innovación se han visto sofocados por causa de estas barreras impuestas a la democratización del conocimiento. Los DPI también se han infiltrado en el ámbito de los alimentos y la medicina hasta el punto de constituirse en una amenaza a la sostenibilidad de los conocimientos y la biodiversidad de los pueblos indígenas.

Fuente: Campaña CRIS, "Why should intellectual property rights matter to civil society?" http://www.crisinfo.org/live/ index.php?section=4&subsection=2&doc=11

19.2 Modalidades de protección de la propiedad intelectual

Patentes

La patente constituye una forma de protección de la propiedad intelectual aplicada a un invento o al diseño de un invento y confiere al inventor derechos de exclusividad para producir, utilizar o vender éste por un período de tiempo determinado. Por lo general un invento comprende un producto o el proceso inherente a su producción. A fin de ser considerado un producto sujeto a la PI, éste debe ser nuevo y tener una utilidad determinada y particular. Los dispositivos, compuestos químicos y los correspondientes procesos de producción son típicamente patentables. En algunos países se otorgan patentes a los diseños industriales ornamentales e incluso a nuevas variedades de plantas. El proceso de concesión de patentes implica que el inventor debe hacer públicos los detalles de su invento. Una vez concluido el período de derechos exclusivos, el invento podrá ser usado o diseñado de cualquier manera por otros. Las patentes se basan en la idea de que un período de derechos exclusivos constituye una forma de promoción de la innovación puesto que los inventores (o sus patrocinadores) podrán recuperar los costos de investigación y diseño. El plazo limitado busca promover la comercialización de la idea. Al mismo tiempo, las patentes contribuirían al bien público al alentar el intercambio de información entre los investigadores y limitar así una posible duplicación de esfuerzos. Los acuerdos ADPIC obligan a los países miembros de la OMC a la protección de los derechos exclusivos de los propietarios de patentes por un plazo de 20 años desde la fecha de presentación al registro de patentes. Los países firmantes deberán adoptar una legislación que dé plena protección a los productos patentados para el 1 de enero de 2005.


Marcas

Las marcas son características identificativas que denotan un determinado conjunto de productos o servicios. Por lo general consisten en un signo distintivo como una palabra, logotipo, combinación de colores o de tonos musicales, que diferencia a los productos o servicios de una compañía de aquellos de sus competidores. Su finalidad es que los clientes y consumidores asocien la marca con los bienes o servicios de la compañía. La marcas están protegidas como propiedad intelectual a fin de permitir que las compañías se hagan un nombre en base a sus productos y servicios que pueden ir asociados al distintivo. No está permitido usar marcas para productos o servicios que sean iguales o similares a una marca protegida cuando ello induzca a una posible confusión para los clientes y consumidores. Por ejemplo, se induce a confusión si una marca similar se utiliza para identificar productos y servicios similares o para identificar productos y servicios diferentes vendidos en el mismo mercado. Al elegir una marca debe evitarse la infracción de otras marcas y es posible que se deba realizar una búsqueda para asegurarse de que ninguna compañía está utilizando la marca propuesta. A veces es necesario registrar la marca en un organismo nacional a fin de protegerla, aunque éste no es requisito indispensable. En algunos países la protección se concede a la primera persona que usa la marca comercialmente y, en otros, se concede estos derechos al primer registrador de la marca. Aún cuando no sea un requisito obligatorio, es recomendable registrar la marca para asegurarse de que ésta sea usada en exclusividad. Si la marca es registrada, por ejemplo, ésta será hallada con facilidad por quienes realicen una búsqueda. Una vez registrada, la marca debe ser utilizada dentro del plazo concedido para no ser declarada abandonada. Pero si se trata de una "marca conocida" no siempre será necesario registrarla. Por ejemplo, los países de la OMC deben proteger marcas muy conocidas como los dos arcos dorados de McDonalds. La protección que conceden las marcas es indefinida siempre y cuando se cumpla con los requisitos.

Recientemente se ha levantado la polémica respecto a la relación que existe entre las marcas y los nombres de dominio de Internet. En algunos países únicamente podrán registrarse los nombres de dominio cuando la entidad que solicita el registro tiene la propiedad comprobada a un determinado nombre, como en los casos en que la marca registrada y el nombre del dominio coinciden. En otros, en cambio, solo se permite el registro de nombres particulares de compañías o instituciones a la organización que los ostenta. Pero muchos países no imponen restricciones y cualquier persona puede registrar el nombre de un dominio que sea igual al de una persona, compañía o producto.

Ello ha originado algunas recusaciones respecto a los nombres de dominio. Muchas veces las recusaciones eran fundadas, especialmente en casos en los que se registra un dominio con la intención evidente de venderlo posteriormente, lo que muchas veces ocurre después de ser utilizado como un enlace a un sitio pornográfico o de apuestas, como medio de ejercer presión sobre sus posibles compradores. Las normas para el registro de nombres de dominio varían de un país a otro, y algunas son más estrictas que otras. En los EE.UU., se ha establecido un mecanismo de resolución de disputas para los dominios con terminación .com que actualmente son internacionalmente utilizados y que presentan problemas de "ocupación" ilegal.

El uso de marcas o logotipos oficiales en las páginas Web sin la autorización del propietario es también un asunto polémico. Aunque está permitido el uso de marcas dentro de un texto, esto es generalmente dentro de los límites de un acuerdo justo. Los sitios que conducen a engaño de su público utilizando marcas o logotipos tendrán menos posibilidades de protegerse legalmente que aquellos que lo utilizan con el fin de hacer una parodia. En este último caso, surgen las cuestiones sobre la libertad de expresión y la cuestión no queda claramente delimitada. Aunque el propietario de una marca está en su derecho de cuestionar su uso por parte de una compañía rival (como por ejemplo sería el caso del fabricante de un refresco de cola que utilizara el logotipo de Coca-Cola). Sin embargo, si para dar a conocer una disputa laboral un sindicato utilizara, por ejemplo, el logotipo de una compañía cuyos trabajadores están en huelga, cualquier limitación al uso de la marca podría constituir un recorte a la libertad de expresión.

La Fox News contra Franken:
"¡Quita tus manos de mi logo!"

La Fox News entabló un juicio por violación de su marca contra el humorista Al Franken que utilizó la frase "justo y equilibrado" en el título de su libro. "Las mentiras y los mentirosos que las dicen: Un retrato justo y equilibrado de la derecha". Según el diario New York Times (requiere registración), llos abogados de la Fox sostienen que la emisora "ha adoptado la marca 'justo y equilibrado'para describir su cobertura periodística y que el señor Franken utiliza la frase de una manera que conduce a 'la confusión y el desprestigio'". El diario The Washington Post informó que "de manera justa y equilibrada, la Fox News califica a Franken en su pleito como una persona 'inestable', y un 'comentarista de tercera categoría' y 'estridente' cuya voz 'no es respetada en la política americana'".

Fuente: http://www.info-commons.org/blog/archives/000099.htm

Derechos de autor

Los derechos de autor consisten en la protección de la propiedad intelectual que se da a obras literarias, plásticas o musicales como dibujos, poesías, películas, publicaciones escritas y software. Se aplica a obras de creación original realizadas en un soporte tangible de manera permanente o estable. Proporcionan al creador derechos exclusivos de reproducción, publicación, ejecución y emisión del trabajo, pero no prohíben las creaciones independientes de obras similares realizadas por terceros. Tampoco proscriben la "utilización libre" de la obra, como en el caso de los informes periodísticos, la enseñanza o la investigación.

Los derechos de autor se originan automáticamente con la creación de una obra y no requieren de registro. Por lo general duran mientras el autor esté vivo y se prolongan hasta 50 años después de su muerte. En la mayoría de casos, si la creación se realiza en el ámbito laboral, el empleador ostenta los derechos de autor. Con los acuerdos ADPIC las corporaciones ostentan los derechos de autor durante 50 años a partir de la fecha de publicación, pero éstos pueden prolongarse por mucho más tiempo bajo ciertas condiciones. En los EE.UU., por ejemplo, una obra de estas características puede tener derechos de autor de 120 años a partir de la fecha de creación, o bien 95 años a partir de su primera publicación (el plazo que resulte más corto). La mayoría de países cuentan con un registro, aunque no es obligatorio el registro de los derechos de autor para obtener la protección derivada de éstos; en algunos países el registro se considera como una prueba de la posesión de los derechos de autor. El propietario de los derechos de autor debe hacer mención de éstos en la obra. La nota de derechos de autor de una grabación debe ostentar el símbolo - ã - seguido del primer año de publicación y el nombre del propietario de los derechos. Las demás obras deben consignar el símbolo o la palabra "Copyright", el año de la primera publicación y el nombre del propietario de los derechos. Por ejemplo, "Copyright 2003 APC".

La cuestión de los derechos de autor es más complicada en Internet. Aunque los materiales no vienen en soporte impreso, que es la forma que habitualmente contemplan los derechos de autor, cualquier texto que aparezca en una pantalla de computadora puede imprimirse o reproducirse en forma física. De igual modo, y por su manera de operar, herramientas como el correo electrónico y la World Wide Web suelen realizar copias de los materiales que procesan. Al hacer clic sobre el enlace de una página Web, el navegador envía un mensaje al servidor que tiene archivado el documento solicitado y pide una copia del archivo. Éste llega en forma de página visualmente accesible en nuestra pantalla. Durante su viaje, este archivo que posiblemente contiene texto con derechos de autor es copiado y almacenado en distintas computadoras. Sería lícito preguntar a un autor que publica su trabajo en una página Web con una nota que prohíbe su publicación: "¿Porqué hacerlo si sabe que para poder ser leído el archivo debe ser copiado?" En la práctica, está permitido copiar material con derechos de autor en Internet siempre que sea únicamente para ser leído.

Copiar música es un asunto más controversial. Las modernas tecnologías digitales permiten copiar con rapidez los discos compactos y el envío de música en diversos formatos, como mp3, a través de Internet. Los programas de intercambio directo (peer to peer - p2p) se han desarrollado para facilitar el uso compartido de estos y otros archivos sin necesidad de que intervenga una base de datos central o una página Web, lo cual posibilita el intercambio directo entre dos personas conectadas por Internet. Las compañías multinacionales que actualmente dominan la industria musical han llevado a los tribunales a varias compañías como Napster o Kazaa a fin de evitar estas prácticas, pero la naturaleza descentralizada de los programas modernos de p2p dificulta enormemente la tarea de hacer respetar los derechos, cosa que sí puede hacerse con facilidad en el caso de los CD piratas de venta callejera. Otro ejemplo es el del intento de demandar a los creadores del software libre (DeCSS) que fue puesto a disposición de los usuarios para copiar discos DVD en computadoras.

En los EE.UU., la Sonny Bono Copyright Term Extension Act, promulgada en 1998, extendió de manera retroactiva los derechos de autor de 50 a 70 años posteriores a la muerte del autor para el caso de obras individuales y de 75 a 95 años para obras de autoría corporativa y obras publicadas por primera vez antes del 1 de enero de 1978. Según la Convención de Berna los Estados deben garantizar la protección de los derechos de autor por un lapso de tiempo de la vida del autor sumado a 50 años posteriores a la su muerte. Sin embargo, la Convención permitía a las partes conceder plazos de protección más largos y entre los años 1993 y 1996 la Unión Europea concedió protecciones por un plazo de 70 años tras la muerte del autor. En cambio en los EE.UU. solo se concedieron protecciones por el mínimo estipulado en la Convención. Como consecuencia de ello, muchas obras literarias, películas y personajes de ficción que hubieran sido rentables para los propietarios de los derechos de autor corrían el riesgo de ser trasladados al dominio público. Se incluía en este apartado a diversos personajes propiedad de la compañía Walt Disney; sin la mencionada ley, el ratón Mickey habría entrado al dominio público entre los años 2000 y 2004, puesto que en esas fechas vencía el plazo de derechos de autor para los cortos "Steamboat Willie" y "Plane Crazy", las primeras películas del personaje. Como resultado de dicha ley, en los EE. UU. no será de dominio público por vencimiento del plazo ninguna obra con derechos de autor hasta el 1 de enero de 2019. En dicha fecha se tiene prevista la entrada de todas las obras creadas en 1923 en el dominio público.

Fuente: http://www.wikipedia.org/wiki/ Sonny_Bono_Copyright_Term_Extension_Act


Secretos comerciales

Cualquier información confidencial en forma de técnicas, procesos, recetas o métodos, constituye un secreto comercial que da a quienes lo poseen una ventaja competitiva en los negocios. Los secretos comerciales están protegidos como propiedad intelectual cuando son valiosos para su propietario y para ello se toman medidas que mantengan la confidencialidad de la información. La protección del secreto no es aplicable si alguna persona obtiene la información por medios independientes.4


El arsenal de los ADPIC

Uno de los modos fundamentales en los DPI han sido fortalecidos y extendidos es a través de los acuerdos ADPIC y el Tratado de Derechos de Autor (1996) negociado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Estos acuerdos han sido utilizados como un medio para amarrar el comercio a la PI, a manera de modelo para las legislaciones nacionales sobre los DPI y para garantizar la armonía con los acuerdos mundiales de ADPIC y las leyes locales relativas a la PI. Estos acuerdos globales han sido suscritos por asociaciones de comerciantes como la Motion Picture Association of America (MPAA) y otros grupos domiciliados en los EE.UU. como la Alianza Internacional de la Propiedad Intelectual (IIPA) o corporaciones como AOL - Time Warner, Microsoft e IBM. Estos grupos están todos interesados en cuestiones como el impacto de la piratería sobre sus ingresos, y están decididamente a favor de la extensión del plazo de derechos de autor y patentes, lo que les permite obtener beneficios por regalías y acuerdos de concesión de licencia mediante la delimitación (más o menos permanente) de la propiedad cultural.


"Dentro de 20 años el CD será un recuerdo"

"Dentro de 10 años en los EE. UU. es probable que el 90% de las personas obtenga el 90% de su música de la Internet. Dentro de 20 años, las compañías discográficas distribuirán sus productos únicamente en formato digital. La gente mirará a los CD como un recuerdo del pasado. No hay duda de esto".

Mark Hall (vicepresidente de Real One) y Rob Reid (presidente de Listen.com/Rhapsody) al responder a una pregunta sobre el futuro de la música digital.

Fuente: Ciberpais, 31de julio de 2003, p. 6

Los acuerdos ADPIC abarcan a las patentes, el diseño industrial, las marcas, indicadores geográficos y denominaciones de origen, el diseño de planos de circuitos integrados, la información no pública sobre secretos comerciales y los derechos de autor (aplicados a obras literarias, plásticas, musicales, fotográficas y audiovisuales).

Los ADPIC favorecen a los países industrializados y a las industrias transnacionales de derechos de autor, mientras que limitan la libertad de los países (en especial de los menos industrializados) para diseñar regímenes de DPI adecuados a sus propias necesidades económicas, sociales y culturales. Especialmente onerosos son los ADPIC que permiten las patentes sobre formas de vida y productos farmacéuticos y


19.3 La protección de la propiedad intelectual y la sociedad de la información

La protección de la propiedad intelectual tiene por objeto recompensar la innovación y permitir que las personas ganen dinero a partir de sus ideas. Las leyes que rigen a la propiedad intelectual quedan establecidas en la legislación y los reglamentos de los gobiernos nacionales que tienen vigencia en el ámbito nacional. Sin embargo, con el surgimiento de la sociedad global de la información, el tema de la propiedad intelectual ha cobrado una dimensión internacional. Las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) permiten que sea fácil y barato copiar, modificar y difundir tanto las ideas como la información, haciendo uso de gran variedad de formatos que incluyen archivos de audio, video y texto. La naturaleza global de las redes de información permite una distribución a escala mundial en cuestión de segundos. La tecnología de las computadoras ha contribuido especialmente a diluir el concepto de "soporte físico" asociado a los derechos de reproducción, puesto que la información es escuchada, visionada o intercambiada sin tomar una forma física. También los avances tecnológicos han puesto en primer plano las cuestiones relativas al respeto a los derechos de autor, fundamentalmente por las dificultades que presenta enjuiciar a los infractores en un mundo donde las tecnologías se transforman a cada instante y donde los delitos son numerosos y difíciles de perseguir cuando se cometen más allá de las fronteras internacionales; y también debido a la naturaleza descentralizada de las redes peer-to-peer (p2p) que posibilitan las copias de estos materiales.

Aunque actualmente se busca armonizar las leyes de PI y centrarse en su cumplimiento, existe multitud de opiniones respecto a la propiedad intelectual. Muchas personas apoyan el movimiento que tiende a reforzar las leyes de PI y su cumplimiento en el mundo a fin de proteger los beneficios de las personas y compañías y de fomentar la creatividad. Argumentan que el creador tiene el derecho moral de controlar su propio trabajo y recibir una compensación por él, lo cual sería éticamente correcto y además contribuiría a fomentar una sociedad creativa que comportaría grandes beneficios a más gente. Otras personas argumentan que la propia naturaleza de la información está vinculada al concepto de uso compartido y generalizado y que la realidad presente de la sociedad de la información requiere de una nueva filosofía en lo concerniente a la propiedad intelectual. Reclaman que los beneficios para la sociedad derivados del hecho de compartir la información son de más peso que los intereses de los titulares de la propiedad intelectual. También alegan que la legislación sobre los derechos de autor tiene defectos, y señalan que las grandes casas editoriales y compañías discográficas alcanzan unos beneficios mucho mayores que los que consiguen los creadores. Muchos cuestionan incluso el concepto de "originalidad" y señalan que muy pocas ideas son tan originales como para estar sujetas a la protección de la propiedad intelectual. Asimismo, el nuevo pensamiento que confiere un valor social a la información compartida dificulta la imposición de penas por violación de los derechos de autor cuando no queda comprobada una "intención de obtener beneficios".

Compartiendo conocimientos "abiertos"
En años recientes han surgido nuevas ideas que reconocen la importancia de los derechos de propiedad intelectual de los creadores pero que al mismo tiempo dan un valor a los conocimientos y a la información compartida. El concepto de conocimiento "abierto" ('open' knowledge) busca crear un ambiente que permita a las personas compartir la información a fin de que se pueda desarrollar mejor los trabajos de otras personas, mientras que son reconocidos ciertos derechos a los creadores de la aportación original.

Software libre y de código abierto
La mayoría del software que se adquiere online o en tiendas es distribuido por las compañías propietarias que tienen derechos de autor que garantizan su publicación, copia, modificación y distribución con carácter de exclusividad. Obtienen la mayor parte de sus beneficios mediante la venta de una "licencia de usuario" a las personas que utilizan el software en sus computadoras. El acuerdo de licencia para el usuario impone restricciones a la manera en que se puede utilizar el software - por ejemplo, solo permitiendo un uso no comercial - y con frecuencia limita la posibilidad de compartir dicho software con terceros. Por lo general manifestamos nuestro acuerdo con estas condiciones al abrir el paquete del software (licencia shrink wrap) o cuando hacemos clic sobre las palabras "I agree" que aparecen en la ventana de la licencia al instalarse el software en la computadora (una licencia click-wrap).

Las compañías propietarias del software no permiten la modificación de los códigos de programación del software (conocidos como "código fuente"). Antes de ser distribuido a los usuarios, el código de programación del software debe ser previamente compilado o convertido a un lenguaje que pueda funcionar eficientemente en sus computadoras. En este proceso el código original se hace inaccesible. Si se tuviera acceso al código fuente se podría copiar, recrear o modificar el funcionamiento del software, lo que permitiría producir fácilmente una aplicación similar (¡asumiendo que uno fuera programador de software, pudiera pagar o persuadir a alguno para que hiciera el trabajo!) El acceso al código fuente también permitiría hacer un número ilimitado de copias del software (eludiendo, por ejemplo, el dispositivo interno de protección contra copias). Por esta razón las compañías de software mantienen sus códigos fuente en secreto y construyen mecanismos para evitar que un usuario pueda hacer uso ilegal del producto. Por lo general nadie llega a descifrar el funcionamiento del código fuente. En casos los que otros diseñadores quieran producir un software compatible con el software del propietario, el titular de los derechos de autor dará a conocer solo la parte indispensable sobre su funcionamiento.

La ley de derechos de autor "Digital Millennium Copyright Act" (DMCA) de 1998

Bajo la ley DMCA, una corporación puede emprender una serie de acciones que no estaban tradicionalmente contempladas en los EE.UU.: la destrucción legal de materiales vendidos a clientes, el no reconocimiento de los derechos de cualquier persona a vender una copia usada de un trabajo publicado, o del derecho de los críticos o académicos a acceder al material o, como ha sucedido en este caso, la represión o encarcelamiento de las personas que dan a conocer los defectos de su software que pudieran ser aprovechables de algún modo.

Además de no estar incluidas en los supuestos de la ley de derechos de autor, estas disposiciones son inconstitucionales y perjudiciales para la nación, puesto que permiten que los programadores o compañías puedan decidir sobre aquello que es legal o ilegal, al tiempo que las asociaciones industriales pueden burlar los derechos individuales contemplados en la Primera Enmienda constitucional, lo que conduciría a los expertos en seguridad a inhibirse de dar a conocer sus hallazgos en esta materia.

La ley DMCA fue redactada por un Congreso que simpatizaba con los intereses de las grandes corporaciones y sus beneficios (Congreso de los EE.UU. 2281 - 105ª Legislatura), que contó con la aprobación de grupos de presión como la Recording Industry Association of America (RIIA), la Motion Picture Association of America (MPAA) y la Association of American Publishers (AAP), quienes apoyaron el arresto de Dmitry Sklyarov. La intención declarada de esta ley es la de proteger los derechos de autor del artista con la cobertura del tratado internacional. Pero el resultado ha demostrado algo muy distinto.

Por ejemplo:

  • Los vendedores y librerías de libros usados están directamente amenazados por estas medidas y, según informó el Washington Post (7 de febrero de 2001; página C1), la AAP dedica sus esfuerzos a excluirlos completamente del negocio de publicaciones electrónicas.
  • El profesor Felten de la Universidad de Princeton no ha podido discutir un ensayo sobre una propuesta sobre estándares de calidad de los CD por temor a que la RIAA tome represalias contra él.
  • Se han declarado ilegales los enlaces en la Web para acceder a un código escrito por un menor de edad noruego de nombre Jon Johanssen que permitiría reproducir los DVD en computadoras no registradas.
  • Gracias a una disposición de la ley DMCA, en julio de 2006 fue arrestado Dmitry Sklyarov en Las Vegas, Nevada, durante su intervención en una conferencia de seguridad en Internet y las técnicas usadas por Adobe. Sklyarov había contribuido a la creación de un software que permite a los propietarios legítimos de la marca de "libros electrónicos" (e-books) de la Adobe Systems Inc. convertir éstos en archivos genéricos. Su compañía ganó el caso judicial.

Fuente: Campaign for Digital Rights http://ukcdr.org/issues/sklyarov/

Rubén Blades permite el acceso gratuito a su música en Internet
El cantante y actor Rubén Blades ha puesto sus canciones más recientes en la Web. Cualquiera puede descargar estos archivos gratuitamente y contribuir con una donación si lo desea. Blades declaró: "Envíenos la cantidad que usted considera justa por el trabajo realizado. Este experimento nos ayudará a determinar si en un futuro podemos prescindir del intermediario y ofrecer nuestras obras a precios más bajos, garantizando que los beneficios los recibe el artista".

Source: Ciberpais, 31st July 2003, p. 6

Tal vez los mejores ejemplos que se conocen sobre el nuevo pensamiento sobre propiedad intelectual sean el código abierto y el software libre. El software de código abierto está públicamente disponible con un código fuente abierto que permite que sea consultado por otros programadores. Cuando los programadores pueden leer, modificar y distribuir el código fuente de un software, éste puede evolucionar a medida que va siendo mejorado y adaptado por otros, e incluso pueden arreglarse defectos del sistema. El creador de una aplicación de código abierto detenta los derechos de autor por su trabajo, pero distribuye el software bajo una licencia que otorga un importante conjunto de derechos al usuario.

El software libre tiene objetivos sociales específicos y hace uso de una modalidad de licencia que se basa en cuatro libertades:

  • La libertad de usar software libremente. El usuario tiene el derecho de instalar y utilizar el software en un número ilimitado de computadoras con fines profesionales y/o privados.
  • La libertad para modificar el software a fin de adaptarlo a las necesidades del usuario. El usuario tiene derecho a alterar el funcionamiento del software y extender sus funciones, así como a arreglar los defectos del sistema o combinar éste con otras aplicaciones para ser utilizado con otros fines específicos.
  • La libertad de a acceder al código fuente a fin de ejercer el derecho de modificar el software.
  • La libertad para redistribuir el software original o modificado, bien gratuitamente o bien por un precio.

El término "software libre" no es usado para indicar que el software es gratuito. De hecho, el software libre suele venderse como ocurre en el caso de la "distribución" de GNU/Linux en las modalidades Red Hat o SuSE. El término "libre" se refiere a libertad, no a dinero. El código abierto no se refiere únicamente a la capacidad de acceder al código original, aunque ésta es su interpretación más obvia, y es la que generalmente adoptan los que usan el término con fines más comerciales. El software libre es desarrollado por una gran comunidad de programadores, probadores, traductores y otros que colaboran a través de Internet y que, en buena parte, no reciben un pago por su trabajo. Ello presenta desafíos, no solamente a los productos de las compañías de software propietario, sino también a sus modalidades de producción de mercancías, prácticas comerciales y modos de organización.

El debate en torno al software libre VS el software propietario

El software propietario de Microsoft Windows y Office se comercializa en un paquete junto con las nuevas PC, lo que le da una participación en el mercado mundial que sobrepasa el 90%. Los productos Microsoft Word, Excel y PowerPoint se han convertido en sinónimos de documentos de presentación de textos y hojas de cálculo que constituyen un estándar para el intercambio electrónico de información. Las destrezas en el uso de los productos básicos de Microsoft son apreciadas en cualquier puesto de trabajo y con frecuencia son requeridos por los empleadores. Los defensores del software propietario de Microsoft Windows y Office argumentan que los negocios y personas que no utilizan las aplicaciones de Microsoft Office están en clara desventaja en el ambiente de computación actual, puesto que su uso se ha generalizado. Las facilidades de formación y apoyo al usuario de las aplicaciones de Microsoft están ampliamente disponibles en todo el mundo. Además el gran número de usuarios facilita la ayuda informal de parte de amigos y compañeros de trabajo. Por otro lado, sus detractores argumentan que los productos de Microsoft son costosos y que implican una frecuencia de actualizaciones que requieren de equipos cada vez más potentes para poder funcionar eficazmente. Además, existen quejas sobre la excesiva complejidad y la escasa fiabilidad y seguridad del software. También es criticada la posición dominante de Microsoft en el mercado del software, lo que le permite imponer a los consumidores sus propios criterios y marcar las tendencias en el desarrollo de software y, por consiguiente, en los usos que se dan a las computadoras. Las prácticas monopolistas de Microsoft han sido vistas en los tribunales de los EE.UU. y la Unión Europea. Una alternativa en versión libre al software de Microsoft desmontaría este monopolio y alentaría la diversidad, con el consiguiente mejoramiento de los estándares y los servicios.

Alguna vez confinados a los usuarios con conocimientos técnicos avanzados, las aplicaciones de software libre tales como los sistemas operativos de GNU/Linux han ingresado al mercado general y actualmente es utilizado en muchos sectores de la industria y los servicios en servidores "backend" de colaboración y en estaciones de trabajo. Los defensores del software libre argumentan que constituye una solución ideal para los países en desarrollo puesto que puede funcionar con hardware sencillo de fácil mantenimiento y muy seguro; y a diferencia del software propietario el software libre autoriza el uso, copia y distribución sin costo alguno. Así, un país como China puede crear sus propias versiones de GNU/Linux adaptadas a sus propias condiciones y necesidades especiales. Al estar en posesión del código fuente, es posible comprobar si se han insertado aplicaciones espías al programa y proceder a su eliminación. Las dificultades iniciales que existían para su instalación y reconocimiento por parte del hardware han sido superadas, aunque todavía persisten algunos problemas con los dispositivos periféricos.

La capacidad del usuario de modificar el código del software es una característica diferenciadora del software libre. Esta corriente de desarrolladores de software argumenta que ello conlleva a la creación de productos de software mejorados y desarrollados en menos tiempo. En cambio, los defensores del software propietario argumentan que el éxito del código abierto se basa en un modelo comercial no sostenible que es posible gracias a las subvenciones indirectas que recibe de las universidades y el dinero de los impuestos. Tanto los defensores del software de código abierto como aquellos del software libre reclaman que sus modelos respectivos alientan una industria local del software a largo plazo. Puesto que no se tienen datos suficientes sobre el impacto que tendrá en el usuario la libertad para modificar el código fuente del software en relación con su actitud hacia la tecnología, no es posible, pues, presuponer que ello vaya a conducir al surgimiento de más o mejores científicos informáticos. Sin embargo, el creciente movimiento en favor del software libre y la calidad de muchas de sus aplicaciones indican que éste debe ser considerado como una alterativa seria al software propietario. Ya existen países en desarrollo como Brasil, China e India que están adoptando el GNU/Linux como una importante alternativa a su dependencia del monopolio de Microsoft. 5

El programa OpenCourseWare del MIT

En el ambiente educativo, los contenidos abiertos permiten la modificación y reutilización de materiales de enseñanza y aprendizaje. El material pedagógico es publicado como contenido abierto y puede ser utilizado por todos sin costo alguno. El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) decidió apoyar la creación de contenidos abiertos y para ello inició un programa piloto para publicar el material bajo licencia de Creative Commons. El programa OpenCourseWare hará que eventualmente los materiales de enseñanza para los cursos del MIT estén libremente disponibles en su sitio Web.

Fuente: http://ocw.mit.edu/index.html

Contenido abierto

Al igual que el código fuente abierto se ocupa del software, los contenidos abiertos introducen el mismo principio a una serie de trabajos creativos como los sitios Web, la música, las películas, la fotografía, la literatura y los materiales de aprendizaje. En este caso el creador tiene los derechos de autor sobre su trabajo pero permite que éste sea utilizado por terceros bajo una licencia de contenido abierto. Existen varias licencias de uso generalizado que difieren unas de otras en cuanto a los derechos que otorgan al usuario y la protección que dan a su creador; son variaciones de las mismas ideas inspiradas originalmente en las licencias para el software GPL (copyleft). Generalmente el usuario está autorizado a copiar, publicar y redistribuir el trabajo siempre que se mencione la autoría original, y a modificar el trabajo a condición de que las modificaciones queden claramente consignadas. Los partidarios del contenido abierto creen que la disponibilidad gratuita de contenidos para ser usados, modificados y distribuidos permitirá a las personas trabajar en colaboración y apoyarse en los trabajos de los otros a fin de contribuir a incrementar los conocimientos y a reducir la duplicación de esfuerzos.


La Biblioteca Pública de las Ciencias (PloS, por sus siglas en inglés) es una organización sin fines de lucro conformada por científicos y médicos comprometidos con la disponibilidad pública y gratuita de la literatura científica y médica
La Internet y las ediciones electrónicas permiten la creación de bibliotecas públicas de ciencias que contengan y hagan disponible para todos, de forma gratuita, los textos completos y los datos de todos los artículos de investigación publicados en cualquier parte del mundo. El acceso inmediato y sin limitaciones a las ideas, métodos, resultados y conclusiones científicas acelerará los adelantos científicos y reportará de forma directa al público los beneficios de las investigaciones. Se requiere un nuevo modelo de negocios para la edición científica a fin de materializar estas posibilidades, lo cual pasa por integrar los costos de publicación como un componente más del financiamiento de cualquier proyecto de investigación. PLoS publicará sus propias revistas con el objeto de demostrar que su modelo editorial conseguiría publicar de manera exitosa lo mejor de las investigaciones. Actualmente PLoS Biology recibe trabajos para su publicación. El primer número de la revista apareció en sus ediciones online e impresa en octubre de 2003. PLoS Medicine será publicada en el año 2004. PLoS trabaja con los científicos y sus instituciones, organismos de financiamiento y otras editoriales para alcanzar su objetivo general de asegurar un espacio de acceso abierto para todos los artículos publicados y para desarrollar herramientas que faciliten el uso de esta literatura por parte de los científicos y el público en general.

Fuente: http://www.publiclibraryofscience.org/

 

Creative Commons

Creative Commons es una corporación sin fines de lucro que se basa en el principio de que algunas personas podrían no desear ejercer todos los derechos de propiedad intelectual que les concede la ley. Creemos que existe la necesidad de explicar de manera fácil que una creación tiene "algunos derechos reservados" o incluso "ningún derecho reservado". Algunas personas han comprendido que los derechos de autor totales no contribuyen a hacerlos conocidos ni a conseguir que sus ideas sean ampliamente distribuidas como ellos desean. Muchos empresarios y artistas prefieren basarse en modelos de negocio innovadores y no en sus derechos de autor totales para asegurarse el rendimiento de su inversión. Y otros, por su parte, se dan por satisfechos con su contribución y participación en un esquema intelectual de dominio público. Cualesquiera sean las razones, es evidente que muchos de los ciudadanos usuarios de Internet tienen la voluntad de compartir sus producciones en términos generosos, junto con el potencial de reutilización, modificación y distribución de éstas. Creative Commons tiene por objeto ayudar a las personas a expresar su preferencia por el uso compartido poniendo a su disposición en su sitio Web un conjunto de licencias sin coste alguno.

Nuestro primer proyecto ofrece al público un conjunto de licencias por derechos de autor sin costo alguno. Estas licencias ayudarán a que las personas den a conocer sus trabajos con derechos de autor en condición de gratuidad para el uso compartido bajo ciertas condiciones. Si por ejemplo a usted no le importa que otros copien y distribuyan sus fotos on-line, siempre y cuando se mencionen los créditos, pondremos a su disposición una licencia con estas características. Si desea que el mundo copie los MP3 de su grupo musical pero con la obtención de beneficios sujeta a su autorización, puede utilizar otra de nuestras licencias para expresar dicha condición. Con la ayuda de nuestras herramientas para elaborar licencias usted podrá combinar y coordinar las preferencias a partir de un menú de opciones. Atribución: permite la libre distribución de obras y la utilización libre de sus contenidos en obras derivadas del original que pueden ser copiadas, distribuidas, mostradas y reproducidas únicamente si se menciona la autoría. No comercial: permite la libre distribución de obras y la utilización libre de sus contenidos en obras derivadas del original que pueden ser copiadas, distribuidas, mostradas y reproducidas únicamente para fines no comerciales. Prohibición de obras derivadas: permite la utilización y distribución de obras siempre y cuando se copien, distribuyan, muestren y reproduzcan de manera fiel a la obra, pero no en obras derivadas de la obra original. Compartir en igualdad de condiciones: permite la libre distribución de obras derivadas únicamente bajo una licencia idéntica a la licencia que rige la propia obra. .... También estamos en condiciones de ayudarle si usted prefiere renunciar a su propiedad, del mismo modo que en su día hicieron Benjamin Franklin y los pioneros del software moderno. Puede optar por dedicar su trabajo a la reserva de creatividad no regulada denominada "dominio público", donde nada está sometido a las leyes de propiedad y todo es permitido. Para decirlo de otro modo, le ayudaremos a formular una declaración de "ningún derecho reservado".

Fuente: http://creativecommons.org/faq#faq_entry_3311

Derechos de autor por Creative Commons bajo licencia de atribución. El otorgante de la licencia autoriza la copia, distribución, exposición o ejecución de la obra. Los titulares de la licencia deberán a cambio mencionar la autoría original.



Patentes de ideas y de software

Aunque con limitaciones, las ideas y el software han sido patentadas. Pero la gran mayoría de patentes se concedían sobre inventos u objetos físicos. Las más recientes interpretaciones de la ley de patentes en los EE.UU. han llevado a un incremento de las patentes de software. En lugar de proteger los derechos de autor de los códigos de un programa de computadora como si se tratara de una obra literaria, éstos son ahora considerados como invenciones tecnológicas. Ello da origen a dos problemas. En primer lugar, existe la posibilidad de que un programa utilice otros sub programas y que éstos ya tengan una patente. Por lo tanto, las patentes de software podrían tener el efecto de invalidar los derechos de autor. A medida que aumenta el número de ideas de software patentadas, será mucho más costoso y difícil averiguar si el programa que se desea desarrollar está haciendo uso de ideas ya patentadas. Así, un producto protegido por derechos de autor podría estar compuesto por cientos de patentes y su creador podría ser demandado por violación de patente sin que éste siquiera fuera consciente de que estaba usando ideas patentadas. Esta situación incrementará considerablemente los costos de producción de software, para felicidad de los abogados. Las pequeñas empresas tendrán dificultades para cubrir los costos que comporta la indispensable asesoría legal. En segundo lugar, las patentes de software son muy amplias conceptualmente, dado que contemplan ideas y no formas o procedimientos de fabricación concretos. Por tanto cualquier cosa puede ser patentable. Una patente tradicional, por ejemplo, podría ser la de una técnica para realizar ojales. Pero la patente sobre la idea podría incluir el concepto que permite la creación del ojal. Aunque esto pueda parecer ridículo, existen verdades tan extrañas que pueden parecer una invención. En un principio los intentos de patentar la rueda o todos los números de teléfono posibles tuvieron éxito sorprendentemente. Pero la compañía Amazon ha patentado el mecanismo de compra por Internet con un solo clic, consiguiendo que su competidor Barnes & Noble no pudiera usar la misma idea. Lo que Amazon ha patentado no es un programa o una secuencia de códigos complicada sino simplemente la idea de comprar mediante un solo clic.6 Recientemente el Parlamento Europeo, en respuesta a una campaña que se oponía a las patentes de software, aprobó una Directiva de Patentes que ha sido enmendada para excluir dichas patentes. 7

19.4 Protección de la propiedad intelectual en los países en desarrollo

En líneas generales, los países en desarrollo no han dado prioridad a la propiedad intelectual hasta fechas muy recientes. En el pasado los sistemas coloniales instituyeron regímenes de PI que principalmente protegían los intereses de los colonizadores y sus empresas. Las leyes de PI eran consideradas como una herramienta de protección de los beneficios de los extranjeros. En los períodos que siguieron a la época colonial, los derechos de propiedad intelectual se hicieron cumplir tímidamente, lo que originó las falsificaciones, las copias ilegales y la piratería. Algunos países edificaron su industria local en torno a la violación de la propiedad intelectual, como en el caso de la tristemente célebre industria del software en el continente asiático. Muchas personas argumentan que no es condenable que los países en desarrollo copien música, películas y software provenientes de los países desarrollados puesto que ello reporta beneficios a las necesitadas economías locales. Otras ponen de relieve el costo que implica para la industria y los artistas locales el no poder acceder a la protección de sus productos mediante la propiedad intelectual en el mercado local, ni tampoco poder competir con copias de bajo costo realizadas por terceros. En Ghana, por ejemplo, se dice que la ausencia del cumplimiento de las leyes de propiedad intelectual ha forzado a muchos músicos a emigrar a Europa donde sí pueden proteger su trabajo. Hasta fechas recientes, muchos de los países en desarrollo donde no existían leyes de propiedad intelectual registraban una situación en la que terceras personas podían explotar inventos patentados en otros países. La cuestión era particularmente evidente en el sector farmacéutico y en el de productos agroquímicos. La OMC, la OMPI y otros (particularmente, los países desarrollados en los que los propietarios de patentes hacen oír su voz) han instado a los países en desarrollo a que actualicen sus leyes de patentes. Las industrias farmacéuticas de EE.UU. y Europa argumentan que la protección de patentes es necesaria para vender los fármacos a precios que les permitan recuperar los enormes costos de investigación y desarrollo de estos fármacos. Sostienen que los gobiernos de países en desarrollo deben hacer cumplir los derechos de propiedad intelectual frente a las versiones genéricas de los mismos que se fabrican para la venta a un costo mucho más bajo. Los defensores de la PI señalan que las leyes nacionales de patentes ayudarían también a fomentar las industrias farmacéuticas locales de los países en desarrollo, lo cual atraería las inversiones extranjeras y produciría por tanto un incremento en los puestos de trabajo y las exportaciones. Los países en desarrollo sostienen que sus necesidades inmediatas de fármacos para hacer frente a la monumental crisis de atención sanitaria con la que se enfrentan es una prioridad mucho mayor que la del respeto a los derechos de propiedad intelectual de las compañías farmacéuticas extranjeras. Muchos de estos países están sometiéndose a la presión de las organizaciones internacionales para que cumplan sus obligaciones bajo los tratados internacionales. Pero los casos de Sudáfrica, India y Brasil, que amenazaron con ignorar las patentes de los fármacos antirretrovirales para el VIH y producir o importar sustitutos más baratos, han puesto en evidencia la superficialidad de los argumentos de las grandes compañías farmacéuticas. Estos países han logrado ejercer presión sobre la industria farmacéutica para que acepten fijar precios más bajos a sus productos. De manera coordinada junto con la sociedad civil se ha realizado una campaña que denuncia la inmoralidad de los altos precios exigidos por estas compañías, lo que en la práctica condenaba a millones de personas a morir de SIDA y a obtener unas cifras de ventas magras o inexistentes. Esta importante victoria de los países en desarrollo demuestra que las campañas internacionales pueden hacer sentir su efecto sobre sectores poderosos de la industria.


19.5 Conocimientos indígenas

El concepto de conocimiento indígena también amplía el alcance de los regímenes tradicionales de la propiedad intelectual e introduce la noción de que las comunidades son partícipes del valor de los conocimientos que detentan como grupo, puesto que no se pueden atribuir a un sólo creador o descubridor de dicha información. El conocimiento indígena está conformado por información y sabiduría local que es característica diferenciadora de una cultura o comunidad en particular. Éstas generalmente se encuentran en los países en desarrollo. El cúmulo de estos conocimientos suele ser preservado y transferido a otras generaciones a través de la tradición oral. La información considerada "indígena" es distinta a la información generalmente aprendida a través de los sistemas educativos convencionales. Los conocimientos indígenas son recogidos a nivel local y son consecuencia de las enseñanzas de la historia aplicadas a la vida diaria en un contexto local. Éstos no son considerados como la propiedad de una persona o grupo sino más bien de la comunidad en su conjunto.

Existe un reconocimiento cada vez mayor del papel que juegan los conocimientos indígenas en el desarrollo. Los conocimientos indígenas son especialmente usados en la formulación de planes agrícolas y gestión de recursos naturales con un enfoque de sostenibilidad y respeto al medioambiente. También sirven para tomar decisiones informadas en seguridad alimentaria, atención sanitaria, educación y otros sectores. Existe un interés creciente por registrar los conocimientos indígenas a través de grabaciones, películas y texto a fin de ayudar a las comunidades a alcanzar la protección de su propiedad intelectual. Por ejemplo, el conocimiento de las plantas medicinales nativas puede ser registrado y explotado económicamente para beneficio de la comunidad. Ello reviste una especial importancia en la época de la biotecnología y del nacimiento de industrias biofarmacéuticas. Las TIC facilitan la accesibilidad y difusión de los conocimientos indígenas. Así, por ejemplo, a medida que se interconectan los distintos recursos en conocimientos indígenas, se incrementa también el uso compartido de éstos por parte de comunidades en circunstancias similares en diferentes partes del mundo.

Algunos pueblos indígenas reconocen la necesidad de registrar sus conocimientos en una base documental que esté disponible para las generaciones futuras, pues creen que éstas se apoyarán cada vez menos en las prácticas tradicionales. Asimismo, esta práctica les ayuda a reclamar sus derechos de propiedad de la tierra y sus propios conocimientos, que en ocasiones son amenazados por los intentos de las compañías privadas de registrar patentes de medicamentos ya conocidos por los pueblos indígenas desde hace años o por comerciantes de arte que explotan sus dibujos tradicionales e incluso sagrados.


Conservación de las tradiciones milenarias

En la isla de Elcho, en el norte de Australia, los aborígenes están utilizando las TIC para conservar su sistema tradicional de conocimientos. Ellos están grabando las tradiciones orales que se transfieren en forma no escrita de generación en generación. A fin de evitar que se pierda toda la diversidad de su rica tradición cultural, ésta será registrada en formato digital en una compleja base de datos. Mediante la palabra, la música, la danza y la pintura, el sistema intelectual de los distintos clanes de la tribu perdurará en las computadoras del Centro de Conocimientos de Galiwinku. Existen proyectos similares en funcionamiento o en proceso de creación en otros lugares de la cultura tradicional de los aborígenes: en las tierras de Pitjantjatjara, en Australia central, ha sido creado un vasto archivo online de fotografías y narraciones antiguas. En Wadeye y Belyuen, en la región de Top End, se han registrado digitalmente antiguas canciones. Según Howard Morphy del Centro de Estudios Transculturales: "Las nuevas tecnologías permiten que las personas registren y accedan a sus conocimientos culturales. Ello constituye un cambio de gran importancia en las tendencias actuales".

Fuente: http://australianit.news.com.au/articles/ 0,7204,6569260%5e15302%5e%5enbv%5e,00.html


1 En esta sección se basa en los siguientes dos trabajos y también los cita: "Why should IPR matter to civil society", por CRIS, 2003 y el módulo curricular sobre derechos de propiedad intelectual en TIC de la APC/CTO que fue desarrollado por Bridges.org.

2Nam, H. y Kim, I. "Digital Environment and Intelectual Property Rights", Conferencia Asiática sobre los Derechos de Internet, 2001, Jimbonet, 2001, p. 158.

4 Por lo general los secretos comerciales no forman parte de las cuestiones relativas a las políticas sobre las TIC. Sin embargo, su importancia se aprecia en el caso de la compañía SCO, que llevó a la IBM a los tribunales por la utilización de su propiedad en el desarrollo de GNU/Linux. Véase http://swpat.ffii.org/pikta/xrani/sco/index.en.html, http://www.zdnet.com.au/newstech/os/story/0,2000048630,20279761,00.htm

 

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