Estas nuevas
tecnologías se han convertido en un
componente central de la sociedad contemporánea.
Tanto si utilizamos un teléfono como si enviamos
un mensaje por correo electrónico; o si hacemos
uso de los servicios de un banco o una biblioteca; o si
escuchamos las noticias deportivas en la radio o miramos
los noticieros en la televisión; o bien si trabajamos
en el campo o en la oficina, o vamos al médico,
conducimos un vehículo o tomamos un avión.
En todas estas situaciones utilizamos las TIC.
Convergencia
Las nuevas
TIC no operan de manera aislada. Las ventajas y el alcance
de internet
lo convierten en un punto focal
para la utilización de las nuevas tecnologías.
Al operar de modo descentralizado y tener una amplia distribución
basada en paquetes, el internet constituye un medio de
comunicación eficiente y de bajo coste que facilita
la interrelación con las otras tecnologías.
Así, por ejemplo, es cada vez más frecuente
el uso de la red de redes de internet para hacer llamadas
de teléfono internacionales así como también
para transmitir televisión y radio. Actualmente
las redes de área local deben estar conectadas al
internet. Las copias de seguridad de los datos se hacen
a través de internet y no en unidades de disco locales.
El software, la música y los videos pueden alquilarse
a través del internet, muchas veces sin necesidad
de tener una copia en la computadora del usuario. El internet
se utiliza a través de las redes de teléfono
móvil para presentar contenidos al usuario y muy
pronto el cine será distribuido por internet. La
lista de posibilidades es larga y se hace más extensa
cada día.
Las tecnologías no sólo tienden a la convergencia;
también sus ámbitos de aplicación
se interrelacionan cada vez más. Las telecomunicaciones
se realizan sobre la base de la tecnología informática
y dependen principalmente del internet. Por ejemplo, el
equipo de programadores que diseña un software puede
estar integrado por profesionales que viven y trabajan
en diferentes países y que se comunican y colaboran
a través de internet. Las compañías
de teléfonos hacen uso cada vez más frecuente
del VOIP para abaratar sus costos de comunicaciones internacionales.
También empiezan a depender del internet los productos
de consumo, en especial los aparatos y dispositivos electrónicos
como las grabadoras y reproductoras de audio y DVD o las
refrigeradoras.
Al igual que
en el nivel tecnológico, donde todo
funciona con bits (forma binaria digital), la convergencia
también hace uso de internet en el medio industrial
como medio principal para transferir esa información
de un lugar a otro. En la actualidad los servidores de
internet más importantes tienen también vínculos
con alguna compañía de infraestructura de
telecomunicaciones y cuentan con empresas subsidiarias
que producen software o son propietarias de motores de
búsqueda por internet. Las multinacionales de la
información reconocen la importancia de internet
como medio físico y conceptual para la estructura
de los medios de comunicación en el futuro y por
esta razón realizan importantes adquisiciones en
el sector de la tecnología de internet. Como consecuencia
de ello, los gigantes de la telecomunicación también
se han expandido en el sector multimedia y han invertido
enormes sumas en las tecnologías de internet. La
misma compañía que transmite su programa
preferido en la televisión puede también
proporcionarle acceso a internet o facilitar la conexión
de su servidor con el resto de la red. La película
que usted ve en su cine local podría estar producida
por una multinacional de la información y el entretenimiento
y que al mismo tiempo es propietaria de su periódico
local y de una compañía de teléfonos
con un portal principal de internet.
Ante esta
fusión de la tecnología y la industria
en el ámbito de internet, los gobiernos, encargados
de decidir las políticas y de regular la industria,
deben empezar por comprender este hecho y adaptar la formulación
de sus políticas. Por ejemplo, los reglamentos al
uso para las trasmisiones tradicionales carecen de sentido
si éstas están siendo reemplazadas por las
transmisiones por internet en las que se sigue un conjunto
de normas distintas. Los reglamentos tradicionales que
incluyen amplitudes de banda restringidas y enormes costos
de inversión no pueden aplicarse a las nuevas modalidades
de transmisión que requieren de un desembolso de
capital relativamente pequeño, son de alcance mundial
y están a disposición de cualquier persona. Éstas
tienen además unos estándares abiertos que
facilitan la multiplicidad de formas de acceso y están
descentralizadas, lo cual dificulta un control centralizado
del medio. Cuando la información en formato digital
puede ser copiada y transportada libremente, cambian los
conceptos de propiedad intelectual y copyright. Por ejemplo,
las leyes relativas a las grabaciones musicales deben considerar
esto. Además, surgen las siguientes cuestiones: ¿Cómo
debe considerarse el derecho a la intimidad de los trabajadores
en el centro de trabajo con relación al uso de del
correo electrónico y la World Wide Web (malla mundial) ¿Qué sentido
tendrá regular los costos de las llamadas telefónicas
cuando se está generalizando el empleo de internet
para llamar a precios muy reducidos?
¿En qué consisten las políticas
sobre las TIC?
Según la definición del Oxford English Dictionary,
una política es “la realización de
una acción adoptada y continuada por un gobierno,
partido, gobernante, estadista, etc.; cualquier acción
adoptada en virtud de sus ventajas o su conveniencia.” Aunque
esta definición sugiere que las políticas
son del dominio de las personas que están en el
poder, en el gobierno o las instituciones oficiales, una
acepción más amplia podría incluir
a muchos otros actores y sus visiones, metas, principios
y planes.
Las políticas sobre las TIC comprenden generalmente
tres áreas principales: las telecomunicaciones (especialmente
las comunicaciones telefónicas), las emisiones radiales
y televisivas y el internet. éstas pueden ser nacionales,
regionales o internacionales. Cada nivel puede contar con
sus propios organismos de toma de decisiones que en ocasiones
adoptan políticas diferentes e incluso contradictorias.
Aunque las políticas son formalmente implementadas
por los gobiernos, las diferentes partes interesadas y
en particular el sector privado también realizan
aportaciones durante el proceso. Así, por ejemplo,
la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT),
el organismo intergubernamental que coordina las normas
y regulaciones en el campo de las telecomunicaciones, se
ha visto enormemente influida por las compañías
multinacionales. La privatización de las compañías
estatales ha hecho que los gobiernos generalmente pierdan
el control directo de las telecomunicaciones. Las compañías
de telecomunicaciones privatizadas que a menudo están
bajo el control de accionistas extranjeros suelen velar
por sus propios intereses. En el contexto de los mercados
mundializados, las grandes corporaciones suelen tener más
poder y recursos financieros que los gobiernos de los países
en desarrollo. Ello les permite tener ingerencia en los
procesos de formulación de políticas.
El acceso y las libertades individuales
son actualmente para la sociedad civil las dos grandes áreas de
interés relativas a las políticas sobre las
TIC. El acceso implica la disponibilidad del uso de internet
y otros medios para todos. Garantizar el acceso a internet
a precios asequibles en los países donde únicamente
una minoría cuenta con teléfonos constituye
un enorme desafío. Se requiere una respuesta que
contemple soluciones sociales, tales como la apertura de
centros de acceso público o comunitario. En los
países con más recursos, las grandes mayorías
cuentan con acceso básico a internet y las conexiones
rápidas de banda ancha están bastante extendidas.
El acceso a los medios de comunicación tradicionales
constituye actualmente una preocupación fundamental,
puesto que las tecnologías posibilitan el video,
la radio, y la televisión comunitarias.
La segunda área temática, relativa a las
libertades individuales, comprende derechos fundamentales
como el de libertad de expresión, el derecho a la
intimidad, el derecho a la comunicación, los derechos
de propiedad intelectual, etc. Estos derechos aplicados
a los medios radiotelevisivos se han visto frecuentemente
amenazados en varios países y actualmente el internet,
que comenzó como un espacio de libertad, es sometido
a presiones y restricciones por parte de los gobiernos
y su legislación. Los casos de países en
desarrollo como China y Vietnam son ejemplos flagrantes
de ataques a la libertad de expresión. Sin embargo,
también en países donde existe una larga
tradición de respeto a la libertad de expresión,
como los EE.UU., existen intentos por recortar la privacidad
de los usuarios de internet y su derecho a escoger. Al
mismo tiempo, las restricciones concebidas para limitar
los monopolios mediáticos están perdiendo
peso y son crecientemente ignoradas.
Participación en las políticas
sobre las TIC
¿Por qué debe haber participación
ciudadana en la formulación de políticas
sobre las TIC? La respuesta obvia es que, como hemos argumentado,
las TIC son tan importantes para la sociedad contemporánea
que continuamente nos afectan a todos de las más
diversas maneras. Así, por ejemplo, si un gobierno
decidiera promover el software libre, muy probablemente
obtendríamos los beneficios (mayor seguridad, bajos
costos, fácil adaptación a las condiciones
y necesidades locales, etc.). Y esto ocurre porque al extenderse
su uso por toda la sociedad, se rompería el monopolio
de Microsoft y su formato de archivos y en consecuencia
nuestras vidas mejorarían. Por el contrario, si
un gobierno introdujera una nueva forma de censura en internet
o no garantizara el derecho ciudadano a la privacidad,
entonces sufriríamos las consecuencias de dicha
decisión. Si una compañía mantuviera
artificialmente altos los precios de la banda ancha o se
negara a introducir una tarifa plana de bajo costo para
el acceso por módem, estaríamos entonces
obligados a un pago excesivo por el acceso a internet al
igual que todos los demás usuarios. Si no se alienta
u obliga a las compañías de telecomunicaciones
a ofrecer sus servicios en las zonas rurales, los habitantes
de estas zonas tendrán que hacer uso de unos servicios
de telefonía móvil más costosos. Si
los gobiernos no legalizan las operaciones de internet
inalámbrico, los agentes de desarrollo y trabajadores
comunitarios de los países “desconectados” no
tendrán la posibilidad de acceder a las comunicaciones
y la información on-line. Gracias a internet podemos
escuchar las voces locales en todo el mundo. Sin embargo,
si las políticas y reglamentos restringen su acceso,
el alcance de éstas también se verá limitado.
Estas razones basadas en el interés personal no
son las fundamentales. Existen otras razones que tienen
relación con la naturaleza de la sociedad planetaria.
Si deseamos promover la justicia social, las políticas
sobre las TIC serán un factor clave y no debemos
permanecer ajenos a su proceso de formulación de
políticas.
El mundo globalizado y la creación
de redes
La mundialización no es únicamente un eslogan;
constituye una realidad histórica. Vivimos en un
mundo que se ha transformado enormemente en los 15 o 20 últimos
años. Si bien la economía global ha existido
durante siglos bajo formas de colonialismo y comercio internacional,
esta última ha sido una década de expansión
sin reglas. La nueva economía ha sentado sus bases
en el libre comercio, la posibilidad de invertir sin restricciones,
la desregulación, los equilibrios presupuestarios,
la guerra a la inflación y los procesos de privatización
de empresas e infraestructuras estatales. Al mismo tiempo,
se han eliminado las restricciones a los mercados financieros.
La gran cantidad de operaciones de fusión y de adquisición
de empresas ha hecho que muchas industrias estén
dominadas por una cuantas multinacionales y que las pequeñas
compañías locales pasen a subordinarse a
o depender de las más grandes.
Las TIC son una parte fundamental de este proceso. Sin
la inmediatez de las telecomunicaciones globales, los mercados
financieros globales no existirían; tampoco podrían
las compañías coordinar sus estrategias de
producción a nivel mundial. La competencia entre
compañías depende de las comunicaciones globales,
al igual que la producción de nuevas ideas y la
investigación que se realiza en las universidades,
institutos privados o en los laboratorios de empresas.
Si bien no podemos afirmar que las TIC han originado cambios
radicales, sí es cierto que éstas han sido
una condición previa para que éstos se produzcan
y han jugado un papel fundamental en el funcionamiento
de la economía global.
La conclusión es evidente: se hace necesario utilizar
las redes de una manera novedosa que vaya en beneficio
de las personas y no para el funcionamiento efectivo del
mercado financiero internacional y de las multinacionales.
Al constituirse los sistemas mundiales organizados en red
en la base del poder y las TIC en fundamento de la mundialización,
también se convierten en un terreno de luchas. El
mayor desafío consiste en adaptar estos medios para
convertirlos en la base técnica que asista en la
lucha contra el impacto negativo de la mundialización
y por la justicia social. Quienes permanecen dentro de
la sociedad en red y tienen acceso a los sistemas que la
hacen funcionar serán también capaces de
luchar por su transformación Los excluidos encontrarán
muchas más dificultades.
¿Entonces, qué debemos hacer con las nuevas
tecnologías?
¿Que significado tiene esto en términos
prácticos? Quiere decir que deben usarse las TIC
para realizar varias cosas. En primer lugar, para distribuir
información alternativa de manera novedosa de manera
que llegue a millones de personas de manera inmediata y
sin las tradicionales limitaciones impuestas por la distancia.
En segundo lugar, para crear nuevas maneras de organizarse
y coordinar, nuevas estructuras y modalidades de operación.
En tercer término, para potenciar nuevas formas
de solidaridad entre los débiles; y nuevas formas
de compartir experiencias y de mutuo aprendizaje. Y por último,
para incorporar a un número cada vez mayor de personas
a las redes alternativas mundiales.
Las personas ya están viviendo este proceso. La
Web permite que cualquier persona publique noticias e información
y sus efectos son visibles en todas partes, no solamente
en los millones de sitios de la Web a los que cualquier
persona puede acceder. Los poderosos no pueden fabricar
mentiras y quedar tranquilamente impunes. Por ejemplo,
si un político justifica una guerra en base a mentiras,
aparecerán de inmediato versiones alternativas en
los miles de listas de correo electrónico, sitios
Web, blogs y sitios de radio y televisión en internet.
Los sitios Web como los Indymedias (medios de comunicación
independientes) proporcionan fuentes de información
alternativa e instantánea que están disponibles
para cualquiera que desee participar con noticias interesantes
y donde la información, la opinión y el debate
saben convivir. La disponibilidad de la información
es instantánea en la Web. Ello obliga a los medios
de comunicación tradicionales, como es el caso de
los principales medios de prensa y TV, a responder con
un cambio en sus maneras de informarse pero demostrando
que al competir por exclusivas momentáneas y primicias,
sus noticias e informaciones están todavía
controladas por los editores, los directores y con frecuencia,
por los propietarios de los medios. La contrainformación
en internet suele ser gratuita y permite que se conozcan
otros puntos de vista.
Pero no solamente cambia el flujo
de información.
También están cambiando las modalidades de
colaboración. Las nuevas herramientas posibilitan
nuevas formas de organización que prescinden de
las jerarquías verticales, las estructuras formales
y rígidas y las prácticas burocráticas
arraigadas que antes permitían que algunos pocos
controlaran los flujos de información y también
las estructuras. Una lista de correo facilita el envío
de un mensaje tanto a cientos o incluso a miles de personas,
como a una sola. Al organizarse las actividades a través
de una lista, se dispone de la información completa
y no solamente de información arbitrariamente seleccionada.
Así, una coalición de activistas deja de
ser sólo un pequeño grupo de representantes
que asisten a una reunión semanal, sino que se extiende
a cientos de personas que pueden expresar sus ideas. Cualquier
campaña que llame a manifestarse en masa o a protestar
por un juicio político puede involucrar rápidamente
a miles de personas en cuestión de semanas, en movilizaciones
que antes habrían costado meses o años para
organizar. Ello implica que la organización de movimientos
de base permite una mayor participación de personas,
pero también que cualquier estructura política
surgida de esta manera podría ser menos estable
que las del pasado. Una red puede surgir para desarrollar
una campaña en particular, logrando involucrar a
docenas, cientos o miles de personas, para luego disolverse
y transformarse en otra estructura al darse por finalizada
la campaña que la inspiró.
Un miembro de los sindicatos
comenta sobre el uso del correo electrónico
“Antes la información llegaba por fax a la oficina del sindicato
y yo nunca estaba enterado de lo que estaba ocurriendo. Si yo hacía el
esfuerzo de ir a la oficina, podía a lo mejor encontrar todavía
el fax en el mural de anuncios, pero por lo general éste se había
perdido o lo habían tirado a la basura, o alguien se lo había llevado
para leerlo en su casa, etc. Cuando empezamos a usar el correo electrónico
en la oficina, lo primero que hacía al llegar era buscar los mensajes
nuevos en mi computadora. Ahora que todos estamos conectados a la red, tengo
copia de todo lo que llega a nuestra oficina local. Puede hacer comentarios a
través de mi lista y podemos discutir antes de sentarnos a la reunión.
De esta manera todo se agiliza y es menos aburrido. Ahora tengo demasiada información.
Es exactamente lo contrario de lo que ocurría antes”.
Fuente: Declaración personal |
Un desafío para quienes trabajan por la justicia
social en la era de la mundialización es el encontrar
la manera de operar a escala mundial a fin de vincular
a las personas y comunidades de diferentes países
por causas que afectan a todos por igual. Además
del correo electrónico y las listas de correo, existen
foros en la Web, grupos de noticias, intranets, espacios
de trabajo en grupo on-line, Webs, blogs, videoconferencias,
servicios de mensajes instantáneos y toda una serie
de nuevas herramientas con soporte de nuevas tecnologías
que aumentan las posibilidades de colaboración a
nivel internacional, nacional o local hasta niveles ilimitados.
Del mismo modo que la injusticia se ha organizado a nivel
mundial, la lucha contra ésta debe ser también
global y no solamente local. Ello quiere decir que las
personas de los países ricos pueden aprender de
los ciudadanos de países con menos ingresos y viceversa.
Aunque las TIC proporcionan alternativas a la interacción
presencial cuando ésta no es posible, nunca podrán
ser un sustituto de la comunicación en tiempo y
espacio real. Pero muchas veces facilitan el estrechamiento
de lazos en la comunicación humana al congregar
a las personas.
Ejemplos de campañas
mundiales que han utilizado las TIC
La campaña internacional por la prohibición de las minas terrestres
constituye un ejemplo pionero de uso de internet para llegar a un público
mundial y congregar a una coalición de diversas ONG. La campaña
culminó en 1997 con un acuerdo internacional que prohibió el
uso de esta clase de armas.
Fuente
A partir del año 1996, Amnistía Internacional ha organizado campañas
por los derechos humanos en Nigeria para ejercer una fuerte presión
sobre la dictadura de ese país. Recientemente estas campañas
contribuyeron a salvar la vida a mujeres sentenciadas a la muerte por lapidación
según los preceptos de la ley islámica. Con este fin, fueron
ampliamente distribuidas numerosas peticiones por correo electrónico. Fuente
|
Sin embargo, es importante tener
acceso a las TIC a fin de usarlas de este modo; y la
mayor parte de la humanidad
no está en condiciones de hacerlo por ahora. El
acceso a las TIC para todos es, pues, una de las preocupaciones
clave de los ciudadanos comprometidos. Constituye un aspecto
esencial de las políticas sobre las TIC, un tema
fundamental para todos.
Las nuevas tecnologías ofrecen enormes posibilidades
para incrementar la libertad de las personas y la justicia
social. El origen de internet como una forma de colaborar
sin necesidad de un control centralizado, la convierte
en una excelente herramienta que se ha desarrollado de
manera no reglamentada sobre la base de una colaboración
no sometida hasta el momento a dichos. Pero no es probable
que esta situación dure por mucho más tiempo.
De hecho, está amenazada por los gobiernos y las
compañías multinacionales a través
de la legislación, la regulación, el control
de los monopolios, las presiones legales y las restricciones
de la propiedad intelectual. Dentro de poco tiempo las
nuevas TIC dejarán de ser una novedad y podrían
dejar de gozar de la gratuidad que hoy en día las
caracteriza. Podríamos vernos despojados de las
posibilidades que ellas ofrecen, a menos que participemos
activamente en el inevitable proceso de regulación
que toda nueva tecnología debe experimentar.
Actúe
ahora, antes de que sea demasiado tarde
Es el momento de actuar ahora, cuando no está todo
decidido todavía. Si esperamos a que las restricciones
a las TIC se consoliden, será mucho más difícil
deshacer las políticas implementadas que crear unas
buenas políticas desde el principio. Las políticas
varían de país en país, al igual que
las prioridades; y en especial entre países ricos
y pobres. En los países de menores ingresos donde
las TIC están menos desarrolladas, las cuestiones
clave son el acceso para las grandes mayorías y
las restricciones aplicadas, como el filtraje de internet
y los recortes a la libertad de expresión. En los
países desarrollados, ya han sido decididas las
cuestiones relativas al acceso telefónico, o existe
una larga de tradición de no aplicar censura. Pero
surgen nuevas cuestiones a medida que se imponen nuevas
restricciones: la privacidad, la censura, las restricciones
de la propiedad intelectual, la banda ancha, los teléfonos
celulares 3G, la conectividad inalámbrica, los monopolios
de infraestructuras, la concentración de los medios,
etc. Las nuevas pugnas por imponer el poder de los gobiernos
y las multinacionales se extenderán inevitablemente
por todo el mundo; las personas de los países menos
desarrollados deben implicarse activamente en estos temas,
puesto que su futuro será decidido por otros.
¿
Por qué debemos interesarnos en las políticas
sobre las TIC? Porque el desarrollo de las TIC ejercerá un
fuerte impacto en las posibilidades de trabajar por la
justicia social y el desarrollo sostenible. Si no tomamos
parte activa en la formulación de políticas
sobre las TIC no podremos opinar sobre el desarrollo y
el futuro de nuestras sociedades.